lunes, 30 de marzo de 2015

Elecciones Andaluzas. Para acabar con las políticas del bipartidismo sigue siendo necesaria la movilización de la gente trabajadora y de la juventud.


Comunicado de Anticapitalistas Granada
 
El bipartidismo resiste...
Los resultados de las elecciones andaluzas del pasado 22 de marzo siguen mostrando una tendencia abierta en las elecciones europeas. El bipartidismo pierde votos pero resiste. Si bien es cierto que el PSOE pierde cerca de 130 000 votos y el PP medio millón de votos con respecto a las autonómicas del 2012, no es menos cierto que entre ambas organizaciones suman 80 escaños de 109, lo cual supone el 73%. Entonces sí, hay una tendencia que no ha desaparecido. Tanto el PSOE como el PP pierden votos con respecto a 2012 pero sin embargo éstos no se derrumban, sobretodo en el caso del PSOE que mantiene los mismos escaños que en 2012 y gana las elecciones. Gobernar en Andalucía y aplicar una política de recortes acorde con las imposiciones de la Troika y estar inmerso en casos de corrupción como los ERE's no parece haberles pasado factura. Si comparamos incluso los resultados del PSOE y del PP en estas elecciones con los resultados de las elecciones europeas nos damos cuenta que sacan porcentajes muy parecidos. El PSOE sacó el 35,12% de los votos en las europeas y el 35,43% en las autonómicas, mientras que el PP pasa del 25,89% de los votos en las europeas al 26,76% en las autonómicas.

Se derrumba IU. No resiste a PODEMOS ni a su política de pactos con el PSOE...
IU es la gran derrotada de estos comicios. Pierde más de 150 000 votos y pasa de 12 a 5 escaños. La política llevada a cabo por el gobierno de coalición IU/PSOE habrá pasado factura sobretodo a IU alejándola de su base social que ha mirado hacia PODEMOS. El ninguneo del PSOE al romper el pacto unilateralmente al adelantar las elecciones ha dejado a IU muy tocada ante su electorado. Al final, el pacto con el PSOE no se habrá roto ni por el supuesto referéndum prometido a las bases de IU para valorarlo ni por la gestión del conflicto de la Corrala de la Utopía en Sevilla ni por los diferentes presupuestos antisociales que se han ido presentando y votando desde el 2012, sino por una cuestión puramente táctica por parte del PSOE.

Mientras tanto PODEMOS y C's irrumpen con fuerza en el parlamento andaluz
PODEMOS entra con fuerza, pero no logra horadar la base social del PSOE, y pese a que consigue por primera vez representación parlamentaria con 15 escaños (14,84%), este resultado es visto como una derrota, pues no hace mella en el número de diputados del partido de gobierno, aunque sí a su puntal por la izquierda. C's entra fuerte haciendo de cesta de los votos anticorrupción de la derecha, ganando gran parte de los votos perdidos por el PP (unos 370.000) y consiguiendo 9 diputados. La irrupción de C's ha roto la ficción de la transversalidad del voto de PODEMOS que mantenía el equipo dirigente de Iglesias, y ha situado a PODEMOS definitivamente en el campo sociológico de la izquierda. Así, PODEMOS parece galopar en lo electoral sobre el descontento hasta ahora abstencionista, sobre la base social de IU y sobre un sector de votantes provenientes del PSOE.

La movilización sostenida de los que sufren la crisis capitalista, un elemento central para acabar con las políticas del bipartidismo.
Tanto la dirección de IU ayer, como la de PODEMOS hoy, juegan a crear ilusiones en el cambio social mediante las elecciones. Como si ya no sirviera de nada la movilización de la gente trabajadora y de la juventud. Como si la respuesta de los de abajo en la calle no fuese ya necesaria. Han creado una falsa ilusión que consiste en hacer creer que la situación que padece la inmensa mayoría de la población debida a la crisis del sistema capitalista va a cambiar únicamente mediante comicios electorales. No serviría ya de nada luchar en la calle, ni construir movilizaciones unitarias como las marchas por la dignidad, ni apoyar ni reforzar las huelgas en los centros de estudio o de trabajo, ni tratar de hacer converger todas esas resistencias y huelgas en una misma con el objetivo de construir un gran movimiento de conjunto capaz de frenar las políticas de recortes, de despidos y de corrupción del PSOE y del PP cuya única brújula es enriquecer cada vez más a la clase capitalista.

De nuevo aquí no hay atajos posibles...
La mejor forma de acabar con las políticas antisociales del bipartidismo sigue siendo ayer como hoy mediante la construcción de un movimiento de conjunto de la gente trabajadora y de la juventud. Una organización que realmente quiere acabar con el gobierno de Susana Díaz en Andalucía y de Mariano Rajoy en el Estado Español debe encargarse de reforzar las movilizaciones. No se puede en ningún caso limitar a esperar las elecciones. La movilización sigue siendo la mejor herramienta que tienen los de abajo para reconstruir la conciencia de clase de la mayoría. De la misma forma que decíamos que no se pueden aplicar en las instituciones, políticas de ruptura con los intereses de los capitalistas sin una movilización por abajo y sin una presión de los que producen las riquezas, también decimos que esa movilización y agitación por abajo nos pondrá en mejores condiciones para derrotar al PSOE y al PP en las urnas. Lo que hagamos en el futuro en las instituciones debe seguir siempre esa brújula. La de reforzar las luchas de los de abajo por un lado y la de aumentar la inestabilidad de los de arriba por otro. En ese sentido, los 15 diputados de PODEMOS al parlamento andaluz deberían votar NO a la investidura de Susana Díaz y someter dicha decisión al debate y posterior votación en los círculos de PODEMOS.

viernes, 20 de marzo de 2015

ANDALUCÍA: LA “TROIKA” ADELANTA LAS ELECCIONES

Susana Díaz es una fiel reflejo de una política profesional que ha hecho su carrera sobre la base de las políticas clasistas imperantes en Andalucía. No ha trabajado jamás fuera del ámbito del Partido Socialista. Su única meta es perpetuarse en el poder y seguir haciendo políticas para sus amos: el capital financiero. Por eso una semana después de aprobar los presupuestos de 2015 adelanta las elecciones casi un año: para contrarrestar la caída libre de su partido, demostrada en las encuestas, y para mitigar el repunte constante de Podemos a lomos de su propia base electoral.

La posibilidad inesperada de formar gobierno tras las elecciones de 2012 con IU, pusieron sobre la mesa varios aspectos centrales: 1) que el PP comenzó su hundimiento en Andalucía (perdiendo más de 400.000 votos respecto a las elecciones generales) sobre la base de la aplicación de las políticas de austeridad y recortes que sólo en 4 meses generaron miseria, despidos y desesperación en la clase trabajadora, 2) Que ese desencanto de la política fue a parar en gran medida a la abstención, pero también a Izquierda Unida, quien recibió 120.000 votos más respecto a los comicios anteriores, lo que posibilitó que pudiese formar gobierno con un PSOE que ya estaba en caída libre, y 3) Que existía en la población un desencanto generalizado, no hacia la política sino hacia un tipo de política concreta: aquella que estaba haciendo retroceder en décadas las condiciones de vida de la clase trabajadora y de las clases populares.

Balance del gobierno andaluz

Cualquier balance sobre el gobierno bipartito andaluz no puede por más que terminar en una única conclusión: el gobierno Díaz-Valderas se ha comportado como un alumno aventajado de la Troika.

Mientras IU acudía a las elecciones con el eslogan de “Rebélate”, menos de dos meses despúes, su líder en Andalucía, Diego Valderas, salía a la prensa como vicepresidente andaluz anunciando el recorte de más 2700 millones de euros. Al cabo de los años el recorte porcentual acumulado en educación y sanidad ha sido el mayor de todas las comunidades del estado: 8,6% y 10,8% respectivamente. En menos de dos meses la rebelión había cristalizado ya en decepción.

La esperanza depositada de miles de trabajadores y trabajadoras en el gobierno de Andalucía y especialmente en Izquierda Unida es ya una experiencia amarga, que como en otras ocasiones (el tripartit catalán o el cogobierno asturiano) ha terminado en derrota para toda la clase trabajadora y la juventud.

Los aprendizajes en estos terrenos pueden ser muy duros si queremos construir una política valiente que ponga fin a los recortes y que redistribuya las riquezas. El aprendizaje de las experiencias como el bipartito andaluz o incluso las de un gobierno griego que finalmente se condena a hacer más de los mismo, pueden ser la de que no existe política posible más allá de la austeridad y los recortes. No existe política más allá del capitalismo. De no haber aparecido otras nuevas fuerzas a la izquierda, la experiencia del gobierno PSOE-IU sería campo abonado para la derecha y sus nuevos rostros (Ciudadanos).

La irrupción de Podemos

Afortunadamente el voto decepcionado de la nefasta experiencia del gobierno andaluz tiene un nuevo destino: Podemos. Podemos, en menos de un año se ha convertido en la esperanza de mucha gente trabajadora y joven. Ha pasado de la nada a convertirse, según muchas encuestas, en la primera fuerza política del estado y en la tercera en Andalucía, en un escenario de un parlamento andaluz muy fragmentado en el que PP e IU perderían casi la mitad de su electorado y el PSOE obtendría el peor resultado de su historia. Vivimos momentos turbulentos en los que los resultados del 22M pueden ser como los de las últimas elecciones andaluzas: una sorpresa para todos.

Podemos ha recogido parte del capital político que se comenzó a gestar con el repunte de la movilización social nacida desde el 15 de mayo de 2011: luchas en empresas, mareas ciudadanas, movimiento anti desahucios, marea negra, huelgas estudiantiles, marchas por la dignidad, etc. En menos de un año, Podemos se ha convertido en toda una amenaza para los políticos tradicionales y en el enemigo nº 1 a batir. Un primer balance de Podemos nos dice que aún siguen abiertas muchas posibilidades en su seno que hacen que hablar de cualquiera de sus posibles trayectorias sea aún prematuro. Lo que sí podemos decir es que lo que pase dentro de Podemos va a depender en gran medida de lo que ocurra fuera. Sin una movilización fuerte en la calle de la juventud y de la clase trabajadora, Podemos podrá girar hacia posiciones posibilistas que frustren las expectativas de gran parte de las clases populares.

De hecho, la propia naturaleza de Podemos y su relación con la realidad social, han hecho que la propia esperanza que supone su gestación haya servido de freno de la movilización social, reforzando así en su seno las posturas más adaptacionistas al sistema. El programa de Podemos a las elecciones andaluzas así lo refleja, alejandose mucho del programa presentado a las elecciones europeas. Que hayan desaparecido cuestiones centrales como el no pago de la deuda ilegítima, nacionalización de la banca y resto de sectores estratégicos, la eliminación de la escuela concertada, la prohibición de los despidos en empresas con beneficios o la cuestión del reparto de la tierra, etc. no es si no consecuencia de la tendencia señalada más arriba y la relación entre el exterior y el interior. En ese sentido el programa de PODEMOS para las elecciones andaluzas muestra una tendencia que gira cada vez más hacia posturas reformistas que nada tienen que ver con medidas en ruptura con la lógica del sistema capitalista.

Perspectivas

Sin embargo, la realidad actual tanto dentro como fuera de Podemos se nos presenta por ahora aún abierta. La clase trabajadora y la juventud sufren unas políticas de retroceso que no tienen vuelta atrás dentro de los márgenes de este sistema. Un gobierno andaluz que pertenezca a estas mismas clases no tiene más salida que ser un gobierno desobediente. Las necesidades de la población y la propia naturaleza de la deuda, nos obligan a tener que suspender sus pagos para afrontar con esos recursos liberados todas las tareas en materia de creación de empleo, recuperación y mejora de los servicios públicos, derecho a vivienda, etc.

Un gobierno de los de abajo no puede por más que apoyarse en la movilización social para implementar sus reformas. Es impensable pensar que sin esa presión un gobierno puede llevar a cabo el programa necesario para revertir las lógicas de las políticas de miseria. La presión y el chantaje de las organizaciones de la Troika, hacen necesario que una política de tranformación social, necesariamente cuente con dos patas: una dentro de las instituciones y otra, más importante aún, en la calle, que funcione como una verdadera olla a presión que haga mover los engranajes de una política transformadora. Eso significa que PODEMOS debe convertirse en una herramienta que tenga como prioridad a parte de ocupar las instituciones aumentar el nivel de conciencia de la gente trabajadora e implantarse en si seno. Ya que sin la movilización y organización de l@s que producimos las riquezas es imposible pensar en un cambio real para los de abajo.

Revista de "Anticapitalistas" del mes de marzo

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lunes, 9 de febrero de 2015

Andalucía desde abajo”: un primer paso para visibilizar la necesidad de un discurso de ruptura democrática y económica con este sistema partiendo de la movilización de la gente trabajadora

Artículo aparecido en la revista de Anticapitalistas del mes de febrero.
Es indudable que PODEMOS ha movido el panorama político en el estado español. Ha supuesto una canalización de mucha de la indignación que desde hace años viene dándose cita en las calles. Indignación que tuvo como gran hito el 15M, que venía a ser un síntoma de una situación de desasosiego en la que se ponía en cuestión muchos de los consensos de la transición, poniendo en el centro de los debates las contradicciones de un sistema incapaz de seguir aparentando que la historia se había acabado. El 15M supuso un proceso de politización para mucha gente que de pronto irrumpió en la escena política, pero también fue lugar de encuentro de activistas, militantes y sindicalistas que durante años habían peleado por sus puestos de trabajo, en sus centros de estudio, por sus barrios...en fin, por ser dueñ@s de sus propias vidas. Tras el 15M todo eso fue fraguando. Y vinieron las mareas, marchas, se reforzó la lucha contra los desahucios, por los puestos de trabajo, las huelgas generales...Y ahora PODEMOS. Aunque no sea una consecuencia mecánica, si se trata de un nuevo síntoma del momento que vivimos. A partir de él se ha abierto un proceso de politización, de nuevo con gente que ya venía batiéndose el cobre en las calles junto a otra mucha que ya se había decantado pero que le ha perdido el miedo a eso de la política. Se trata por tanto de una herramienta con innumerables potencialidades para l@s de abajo, para agrandar las brechas que existen y para plantear alternativas al sistema actual.

Sin embargo, esto dependerá de la orientación y del discurso que acabe teniendo, ya que no todo vale. Tal como se abren, las brechas pueden cerrarse. Sin duda el discurso que mayoritariamente se da por l@s líderes más mediáticos de PODEMOS no ha dejado de moderarse desde que el manifiesto “Mover Ficha” diera salida al proyecto. Las razones para ello han sido las del sentido común y las de la razón de estado. En fin, las del posibilismo. El problema es que siempre que se ha dicho eso, siempre que se tildan algunas medidas como imposibles, resulta que las que son posibles no van acordes con los intereses de l@s de abajo. Pero no solamente es un problema de programa. También de cómo se entiende el cambio de la sociedad en la que vivimos, la cuál no es injusta por una mala práctica de tal o cual político, como si el capitalismo pudiera tener un rostro humano. No caben medias tintas en esta cuestión. Y el estado no deja de ser una herramienta nada neutral dentro de este sistema. Las elecciones y la utilización de las instituciones pueden ayudarnos a agrandar las brechas, siempre y cuando partamos de la idea de que la gente movilizada es la que puede verdaderamente cambiar las cosas, presionando a los gobiernos o defendiendo las medidas que muchos van a estar interesados en entorpecer. Sin esto, cualquier partido que llegue a gobernar, por muy buenas intenciones que tenga, se verá sometido a los poderes que están fuera de los parlamentos. Por eso es necesario tener claro que no todo vale para gobernar y que, ahora más que nunca, es necesario levantar un programa que sea claro con los intereses de l@s de abajo sin preocuparnos de asustar a los que deben tener miedo, es decir, a los banqueros, grandes empresarios y oligarcas. Y hoy en día, desde las caras visibles que pertenecen a la mayoría política de PODEMOS, muchas cosas se están quedando por el camino, aludiendo, como hemos dicho, al sentido común, y con la idea de que es necesario llegar a cuanta más gente mejor, para así poder ganar las elecciones y que comiencen los cambios. Ojalá fuera tan fácil. Los cambios vendrán si tod@s somos capaces de auspiciarlos. Y para ello hemos de ser claros.

En Andalucía, aunque el adelanto de las elecciones al parlamento ha desviado el foco desde el proceso de elección del Consejo Ciudadano Autonómico hacia fuera, hemos de pensar detenidamente sobre ello. El pasado 24 de enero, en Antequera, un centenar de miembros de PODEMOS de diferentes provincias andaluzas se reunieron para dar salida a la conformación de una candidatura para dicho Consejo, que compite con la lista Sembrando futuro, la cual se encuentra encabezada por Teresa Rodríguez y es fruto de un acuerdo entre la eurodiputada y Pablo Iglesias.

“Andalucía desde abajo” pretende evitar los peligros a los que hemos aludido. Su intención es plantear un programa claro de ruptura con la lógica de la búsqueda del máximo beneficio para unos pocos en beneficio de los intereses de l@s de abajo. A la vez que deja claro los límites de las instituciones sin una movilización sostenida por parte de la gente trabajadora y de la juventud. Necesitamos un PODEMOS que apunte decididamente a las movilizaciones y a la autoorganización de l@s de abajo como forma de cambiar las cosas.

Pensamos que Teresa Rodríguez, que ha representado una alternativa política al discurso de la dirección de PODEMOS, hubiera sido la candidata idónea para encabezar dicha lista. Sin embargo, esto ha sido imposible a pesar de varios emplazamientos por parte de las candidaturas alternativas que disputaron los Consejos municpales de PODEMOS a Claro Que Podemos (CQP), como por ejemplo l@s compañer@s de Sevilla o de Málaga. Dos ciudades que mostraron a las claras tener mimbres para organizar una lista independiente a la de CQP en Andalucía, ya que en Málaga se ganó mientras que Sevilla se quedaron a un puñado de votos. 

Desde nuestro punto de vista, aceptar un pacto con CQP en Andalucía para estar en minoria tanto en el CC como en la ejecutiva deja poco margen de maniobra a una Secretaría General que quiera desarrollar una política diferente a la de CQP. En ese sentido pensamos que Teresa Rodriguez se ha equivocado al pensar que no hay en estos momentos otra posibilidad de construir un discurso alternativo que pactando con CQP. A partir de ahí lo que está en juego es que los sectores más activos en los círculos y más alternativos puedan acabar diluyéndose poco a poco. Aunque las cuestiones democráticas no sean las únicas diferencias con la actual dirección de PODEMOS, nos parece que los últimos acontecimientos (en los que ha colaborado Teresa Rodríguez, hecho por el que creemos que vuelve a equivocarse) son ya muy escándalosos. Denunciamos de ese modo que el comité electoral de PODEMOS, encargado tanto de diseñar el proceso de designación de la futura candidatura para las elecciones al parlamento andaluz como su programa político, sea compuesto exclusivamente por compañer@s de la lista afín a Teresa Rodriguez y a Pablo Iglesias. Pensamos que de esa forma es imposible pretender echar a Susana Díaz. Necesitamos tener una lista lo más unitaria posible que incorpore a las diferentes sensibilidades así como un programa debatido desde los círculos y no impuesto por un comité electoral que no ha sido elegido por las bases de PODEMOS Andalucía.

Estamos obligados a debatir sobre qué programa necesitamos para Andalucía y sobre cómo se puede imponer dicho programa. ¿Qué pensamos con respecto a la deuda, a la reforma agraria, a la cuestión de un único banco público bajo control social, a la expropiación de las viviendas vacías de las entidades financieras, a la cuestión de la prohibición de los despidos...? ¿Cómo imponemos dichas medidas? Desde las instituciones y sin movilización de l@s de abajo será imposible llevar a cabo un programa que ataque a los intereses de los de arriba. Necesitamos desde ya un PODEMOS basado en los círculos, activo en las movilizaciones (contruyendo las marchas de la dignidad y la huelga general convocada para el 22 octubre), capaz de pesar en el desenlace de luchas como las de l@s compañer@s de Coca Cola en Madrid o la de l@s compañer@s del Centro de Lenguas Modernas en Granada. Por todo ello nace Andalucía desde abajo (ANDAMOS). Es decir no sólo para ser una candidatura al próximo CC andaluz sino para reagrupar a tod@s aquell@s que quieren construir un PODEMOS que vaya en esa dirección.

Si no se consigue construir este PODEMOS, es posible que lleguen las desilusiones y frustraciones después de las primeras victorias electorales, ya que los de arriba intentarán frenar cada movimiento, cada intento de cambio mediante las instituciones. Las presiones entonces serán fuertes, muy fuertes. Toca ahora defender dentro de PODEMOS lo que también queremos fuera: democracia, movilización y un programa que claramente se oponga a la lógica de un sistema que sólo genera miseria y desigualdades para la mayoría.

DESPUÉS DE LA VICTORIA DE SYRIZA EN GRECIA: L@S TRABAJADORXS DEBEN SEGUIR LUCHANDO

Artículo extraído del dossier de la revista de Anticapitalistas del mes de febrero.
“Syriza, es la salida del euro, el final de la ayuda financiera y el caos”, esto es más o menos lo que ha querido hacer creer la Troika (el FMI, el BCE y Bruselas) para desanimar a los electores de votar Syriza. Pues su chantaje no ha funcionado. El pueblo griego no se ha dejado impresionar. Votando masivamente por la izquierda radical, éste ha rechazado la austeridad y los sacrificios, puede sentirse orgulloso de ello.
Desde 2009, los Griegos han visto sus condiciones de vida desmoronarse. El paro a triplicado, los salarios y las pensiones han disminuido de 10, 20, 30%. Miles de comercios han cerrado, el sistema de salud ha sido ampliamente desmantelado, millares de funcionarios han sido despedidos.

Salvo algunas centenares de familias ligadas a los armadores y al gran capital de la distribución y de la construcción, toda la población ha sido golpeada. Ingenieros, cuadros de empresa, obreros, funcionarios, todos han padecido los despidos, los retrasos y las amputaciones de salarios. Incapaces de hacer frente a los gastos cotidianos, su vida ha sido destrozada.

Familias enteras se han acostumbrado a vivir sin electricidad, otras a curarse poniéndose en manos de asociaciones humanitarias y algunas a alimentarse a base de sopas populares. Los planes mal llamados de “rescate” han entregado a los banqueros las garantías que querían, pero Grecia, ella, se ha visto transformada en país del tercer mundo.

Después de cinco años de descenso a los infiernos, la población no se resigna a los sacrificios. Es una lección para tod@s nosotr@s y una garantía de futuro.

Hoy, esas esperanzas se giran hacia Syriza y hacia su leader Tsirpas. ¿Pero acaso basta con confiar en aquellos que se alzan al poder prometiendo el oro y el moro? ¡Seguro que no!

En Grecia, los trabajadores han sufrido esa amarga experiencia. En 2009, Papandreu, dirigente del Partido Socialista, había prometido “romper con la dictadura de los mercados financieros”. Una vez llegado al poder, se encargó de que los banqueros fuesen pagados en tiempo y en hora por mucho que eso tuviese un alto coste para los trabajadores.

La historia no se repite nunca de manera idéntica, sin embargo hay que preservarse de los errores del pasado. No es esperanza lo que la clase trabajadora necesita sino de consciencia.

Tsirpas ha prometido que hará pagar más a los más ricos, incluso a los armadores y a la iglesia ortodoxa. También ha prometido renegociar los términos de la deuda con la Troika. En un momento en el que todo el mundo acierta a decir que esa deuda no podrá nunca ser pagada y que las curas de austeridad han provocado más daños que bienes, a lo mejor logrará que los acreedores aflojen un poco. Y con una decena de miles de millones, a lo mejor consiga atenuar el sufrimientos de los más necesitados.
Pero no es eso lo que sacará a Grecia de la miseria y del paro. Pero ni en Grecia ni en otro lugar se pueden crear empleos y aumentar los salarios y las pensiones sin poner en tela de juicio los beneficios de los capitalistas. Para garantizar unos servicios públicos de salud y de educación dignos, hay que hacer pagar a los ricos.

No puede haber milagros. No pondremos fin a la austeridad sin extirpar sus raíces: la explotación, el beneficio y el poder de los capitalistas. Fijarse como único objetivo luchar contra los abusos de algunos capitalistas corruptos y gamberros, como lo hace Syriza, es condenarse a la impotencia.

Para volver a tener condiciones de vida dignas del siglo 21, hay que llevar a cabo una lucha sin piedad contra el poder de la burguesía y de las finanzas. Para ser victoriosa, esta lucha debe apoyarse sobre la fuerza colectiva de los trabajadores y sobre su acción consciente ya que son los únicos en poder reorganizar la sociedad en función de los intereses de la mayoría.

No es el objetivo de Syriza, pero debe ser el de los trabajadores griegos. Éstos no han esperado las elecciones para defender sus exigencias. Han demostrado en varias ocasiones su combatividad y su determinación para pelearse por sus condiciones de existencia. Entonces todo lo que podemos desearles, es que sigan por ese camino.

Si las elecciones permiten expresar una opinión, éstas no permiten cambiar la correlación de fuerzas con los capitalistas. Para ello, las únicas armas de los trabajadores griegos como del estado español son las de la lucha de clases, las movilizaciones y las huelgas. Es de ahí y no de Syriza que puede venir la salvación.

domingo, 1 de febrero de 2015

COMUNICADO DE OKDE SPARTAKOS TRAS EL RESULTADO ELECTORAL EN GRECIA

En las elecciones del 25 de Enero el gobierno de los memorándums y los partidos que administraron la crisis del capitalismo griego a través de la austeridad sufrieron una clarísima derrota. Lo que hizo derrumbarse al gobierno de coalición ND-PASOK, como a los anteriores gobiernos burgueses entregados al memorándum, ha sido en última instancia la presión de las movilizaciones de los trabajadores, de la juventud y de los oprimidos. 
 
A pesar de las contradicciones y las retracciones, lo cierto es que sólo cabe constatar que las huelgas, las ocupaciones, las manifestaciones y las luchas de los últimos años traen resultados, derriban gobiernos, pueden vencer.
La desestabilización del sistema político, la misma que produjo la crisis y la presión en las calles, ha sido también el elemento que ha hecho posible que llegue al gobierno SYRIZA. La victoria de un partido que procede de la izquierda reformista se hace eco de las esperanzas de grandes sectores de la clase obrera y la pequeña burguesía para aliviar las consecuencias de la crisis y la austeridad, pero que en un gran porcentaje se invierten por delegación electoral y no militancia activa.
Sin embargo el gobierno con centro en SYRIZA no tiene intención de ir a rupturas con las reglas del capitalismo, sino que parece que le va a costar revertir la austeridad. Al ver que el odio hacia el gobierno Samaras-Benizelos era suficiente para llevarlos al gobierno, la dirección de la formación se encargó de evadir su responsabilidad sobre sus antiguos compromisos. 
 
SYRIZA fue electa por plantear un programa mínimo de “salvación”, para “lo que podemos y no lo que queremos hacer”. El nuevo gobierno será un gobierno de colaboración de clase, no sólo debido a su pacto con la derecha nacionalista de ANEL (Griegos Independientes) de Kaménos, sino por el propio programa de SYRIZA. De acuerdo con las propias palabras del nuevo presidente del gobierno, “es un gobierno de salvación social”, ya no un “gobierno de izquierdas”.
La polarización sociopolítica izquierda-derecha intensificó aún más la crisis del centro, con el desplome total del PASOK y de DIMAR.
El porcentaje de Amanecer Dorado confirma la valoración de que el partido neonazi tiene raíces en los sectores empobrecidos de la pequeña burguesía, pero también entre las clases populares. A pesar de esto, el claro retroceso de Amanecer Dorado en relación a las elecciones europeas y legislativas de 2012, los datos modestos en regiones antes favorables (centro de Atenas) y especialmente su pequeña presencia en la campaña indican que la corriente fascista se encuentra en retroceso y no está en disposición, por el momento, de aterrorizar.
Es justo ahora cuando tenemos la oportunidad de hacer que el movimiento antifascista erradique para siempre a Amanecer Dorado y acabe por fin con la reserva fascista del capitalismo, antes de que el propio sistema pueda reutilizarlo.
Los 40.000 votos a ANTARSYA, y sobre todo la experiencia preelectoral, señalan que la izquierda anticapitalista en Grecia constituye ya de manera inequívoca una corriente políticamente considerable y socialmente presente en la vida militante, aunque esto no se refleje a tamaño real en las urnas. Pero no obstante es un hecho constatado que el resultado de ANTARSYA en las elecciones no puede considerarse exitoso. 
 
La alianza con MARS (Frente Único de la izquierda radical, en donde se integra el Plan B de Alekos Alavanos) no añadió una dinámica electoral clara. El coste del retroceso programático en asuntos muy serios y clave para los revolucionarios, como el del poder de los trabajadores, ni siquiera ha tenido beneficios electorales. 
 
En el periodo que viene, la izquierda anticapitalista y revolucionaria debe explicar que no hay derecho ni conquistas que no se arranque sin luchas sostenidas. Tiene que explicar que no hay salvación posible para los trabajadores y trabajadoras sin ruptura con los intereses de los industriales y banqueros y sin enfrentamiento con las instituciones del estado capitalista.
Debe ser la oposición al gobierno de SYRIZA desde el lado de los intereses de los trabajadores. Marchar con el compromiso de unidad de acción de todos los militantes y activistas, pero también dentro de la integridad del programa anticapitalista, sin rebajas y alianzas que lo socaven en nombre de la eficiencia y el realismo, ANTARSYA puede jugar un papel preponderante en la lucha de clases en el periodo que se abre ante nosotros.
OKDE-Spartakos, organización de ANTARSYA, sección griega de la IV Internacional
Traducción de Tomás Martínez para Anticapitalistas.