sábado, 26 de marzo de 2016

ANTE LOS ATENTADOS DEL 22 DE MARZO EN BRUSELAS

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR
La mañana del martes 22 de marzo fueron asesinadas 30 personas en un atentado suicida en el aeropuerto de Bruselas y en la estación de metro de Maelbeek con la misma firma yihadista que el de París. Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR mostramos nuestra solidaridad con todas las víctimas y sus familias, así como con el pueblo belga.
El Daesh cumple sus amenazas y golpea el pleno corazón de la Unión Europea, la misma que anteayer firmaba un acuerdo de deportaciones de refugiados y creer así solucionar la mayor crisis migratoria desde la IIª Guerra Mundial. A los gobiernos habría que recordarles, más allá de su eurocentrismo, el atentado en Estambul hace unos días y el bombardeo ruso sobre Raqqa. Nada más lejos de la realidad, estos dos hechos aislados están interconectados pues sus políticas se retroalimentan: las políticas belicistas sembradas durante la última década en Oriente medio han nutrido en Irak y Siria un avispero que ha obligado a huir a miles de personas.
Conviene echar la vista atrás y recordar que las medidas activadas por el gobierno Hollande en Francia y en toda la UE tras los atentados en estos meses, como el mismo estado de emergencia, responden a un interés de clase preciso y no han hecho más que limitar las libertades y azuzar la islamofobia y el racismo sobre la población, a la vez que señalar indirectamente que el enemigo y próximo yihadista viene desde Lesbos a través de nuestras fronteras.
Los conatos de suspensión del Espacio Schengen por parte de algunos países, las declaraciones de los gobiernos polaco y húngaro, el reforzamiento de vallas en Macedonia, Eslovaquia y Austria, el ascenso del Frente Nacional en Francia, los resultados electorales de Alternativa para Alemania en ese país y los brotes neonazis en el estado español son cerillas que no dejan de encender odio y asfixia y que han cristalizado en un acuerdo con Turquía que nos retrotrae vergonzosamente a épocas pasadas.
Seguimos sin tener ninguna confianza en los gobiernos y organizaciones políticas europeas y del estado español que justifican las intervenciones imperialistas, el control marítimo de las islas griegas por parte de la OTAN y esta política internacional de aplauso a las deportaciones masivas y pisoteo de los derechos humanos que dicen defender.
Rechazamos todo pacto antiyihadista que propone soluciones militarizadas o que a la vez habla de “Europa de los valores y patria de personas libres”. La lucha por la libertad y la verdadera paz no pasa por la reforma de la Alianza Atlántica ni por la humanización del sistema capitalista. Es el momento de reconstruir un movimiento antiguerra unitario y de clase, de solidaridad con las y los refugiad@s y una internacional de los pueblos trabajadores del mundo.
Los gobernantes repiten desde hace años que la UE está en guerra contra el terrorismo. Se les olvida sin embargo que se la tienen declarada a los pueblos y la clase trabajadora europea y a cualquier lugar del mundo donde pueda sacar beneficio de algún tipo.
Las guerras son vuestras, l@s muert@ nuestr@s.

lunes, 7 de marzo de 2016

COMO CADA 8 DE MARZO, FEMINISMOS CONTRA EL PATRIARCADO Y EL CAPITAL

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR por el 8M, día internacional de la mujer trabajadora
Un año más, celebramos el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, y también un año más sentimos la responsabilidad de recordar que desgraciadamente para nosotras las mujeres hay más motivos de duelo que de celebración en este día.
El lema elegido este año por ONU Mujeres es: “Por un planeta 50 – 50 en 2030: demos el paso para la igualdad de género”. Sin embargo, son muchos los pasos que habría que dar para alcanzar esa igualdad de la que hablan.
Con una situación internacional en la que las mujeres seguimos llevándonos la peor parte tanto a nivel social como económico y político, pensamos que la única forma en la que podría darse una situación de equidad entre hombres y mujeres sería sustituyendo el sistema mismo en que vivimos.
Desde prácticamente nuestro nacimiento, y a lo largo de todo el mundo, se nos somete a diario a diversas formas de terror y violencia que nos condicionan para volvernos dóciles, sumisas e insignificantes. Mutilaciones, violaciones, malos tratos físicos y psicológicos están a la orden del día casi tanto como hace 50 o incluso 100 años.
Los gobiernos crean leyes que tratan de paliar los síntomas que nos afectan, pero unas veces por falta de valentía al aplicarlas y otras por falta de voluntad, resultan escasas e insuficientes. La enfermedad de la desigualdad sigue instalada en nuestras vidas debido al sistema patriarcal imperante, que por otra parte (no nos engañemos) no dejará de perjudicar a las mujeres a base de reformas legales.
No debemos olvidar que las crisis económicas afectan de una manera especialmente cruenta a los miembros más desfavorecidos de la sociedad, entre las que sin duda nos encontramos las mujeres. Vivimos en un sistema capitalista en el que la igualdad real entre hombres y mujeres no es posible, ya que está creado y configurado para apoyarse en el patriarcado y alimentarse de él.
A diario oímos noticias de la situación de indefensión de las mujeres y niñas que huyen de las zonas de conflicto buscando asilo político en otros países; suelen ser objeto de desapariciones, robos, violaciones y todo tipo de violencias. Sin embargo, no por vivir en esta parte del mundo nos libramos del terrorismo machista. La semana pasada nos horrorizaba comprobar cómo en tan solo 48 horas cuatro mujeres fueron brutalmente asesinadas por hombres (3 de ellas en la provincia de Málaga, donde el alcalde es ya tristemente conocido por sus desafortunados comentarios quitándole hierro al tema de la violencia machista) y los medios apenas se hicieron eco de sus muertes ni de las terribles circunstancias en las que se produjeron. Desgraciadamente, los crímenes contra mujeres no son tan mediáticos como cualquier partido de fútbol, por ejemplo.
Pero soportamos muchos otros tipos de violencias aparentemente menos visibles y sin embargo mucho más frecuentes y generalizadas en nuestras vidas. Somos nosotras las mujeres las que sufrimos un mayor índice de desempleo, peores condiciones en el caso de tener trabajo, y menores probabilidades de promocionar en él. Por no hablar de las mujeres inmigrantes, que son de los grupos más vulnerables para sufrir la explotación laboral, junto con una doble discriminación, pues han de afrontar la dura opresión que supone la xenofobia, así como por la mera condición de ser mujer.
Somos nosotras las que asumimos normalmente el papel de cuidadoras en el caso de tener hijos/as o familiares dependientes. Somos las mujeres las que tenemos que aguantar que se nos diga qué podemos hacer y qué no con nuestros cuerpos en el caso de embarazo, y sin embargo somos las que hemos de readaptar nuestras vidas en mayor medida en caso de maternidad.
Está sobradamente demostrado que aplicando reformas legales no conseguiremos superar la desigualdad si no se acompañan de verdaderas medidas educativas en los centros públicos de enseñanza, programas de igualdad efectivos en los centros de trabajo, y auténticos planes de integración de la mujer en la vida pública para asegurar nuestra presencia y capacidad de influencia en las instituciones. Todo esto, sin embargo, supone solo un paso hacia el fin de la opresión de la mujer ya que, mientras los mercados rijan nuestras vidas y dicten las leyes, las desigualdades existirán necesariamente.
Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR queremos hacer un llamamiento a la movilización para que este 8 de marzo no se quede solo en un día de lavado de cara de ayuntamientos y gobiernos centrales. Interpelamos al conjunto de la clase trabajadora para que salga a la calle exigiendo igualdad entre las personas, sean de la raza, condición sexual o cultural que sean, y por ende, a mantener esa movilización de una manera continua y organizada hasta que llegue el día en que no sea necesario luchar por tener los mismos derechos unas que otros.

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viernes, 5 de febrero de 2016

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Participa en el II Encuentro de la iniciativa: "No hay tiempo que perder" que tendrá lugar el 2 de abril en Madrid

Para acceder al borrador del documento político que se va a debatir en el II Encuentro de "No hay tiempo que perder" pincha este enlace.
Para acceder al reglamento del II Encuentro de "No hay tiempo que perder" pincha aquí.
A continuación publicamos el Comunicado del primer Encuentro estatal de "No hay tiempo que perder" celebrado el pasado 28 de noviembre en Málaga.

“NO HAY TIEMPO QUE PERDER”
 
Un encuentro para organizar una alternativa anticapitalista a la crisis y a los intentos de regeneración del Régimen del ’78.
El pasado 28 de noviembre tuvo lugar el encuentro “No hay tiempo que perder” en Málaga, al que asistieron activistas y militantes procedentes de distintas organizaciones y experiencias políticas de todas las provincias andaluzas, Catalunya, Madrid, Castilla y León, Aragón y País Valenciá. Este espacio fue un lugar de encuentro para la reflexión, el debate y la acción. Como ya se recogía en el manifiesto que dio lugar a la convocatoria, el objetivo era empezar a articular un espacio anticapitalista y rupturista en el Estado Español para enfrentar la situación en la que nos encontramos de crisis, paro, precariedad y miseria, combatir los intentos de regeneración del Régimen del 78 que se preparan para después de las elecciones del 20D y construir una alternativa política tanto a PODEMOS como a Unidad Popular (IU).
El terremoto que la crisis ha causado en el Estado español, cerrando miles de empresas, causando recortes salvajes, colocando a gran parte de la clase trabajadora y de las clases populares en situación de emergencia social, un terremoto que empezó a expresarse políticamente con el 15M, no ha llegado a romper lo que hay. Es cierto que ha acabado liquidando el bipartidismo pero sin beneficio para la mayoría. Cuatro partidos van a disputarse el poder el 20D y todas las combinaciones posibles nos dan gobiernos que serán fieles a la austeridad dictada por la troika.
Para l@s compañer@s que asistieron el encuentro la necesidad está clara: construir una alternativa a las organizaciones actualmente existentes a la izquierda del PSOE: PODEMOS y Unidad Popular. Estos proyectos, que han despertado ilusión involucrando a mucha gente luchadora y honesta, no representan herramientas de transformación para lograr una salida de la crisis favorable a la clase trabajadora, las mujeres, la juventud y el resto de colectivos oprimidos, como demuestra el caso de Grecia. Syriza con Alexis Tsipras a la cabeza ha sido la mejor demostración de la imposibilidad de enfrentarse a las medidas de austeridad impuestas por la troika, sin romper la baraja. Lo máximo que Podemos y Unidad Popular pueden prometer es ser un segundo Tsipras, hacer gestos de “oposición” para finalmente convertirse en el ejecutor de “izquierdas” de las medidas exigidas por la Unión Europea y el capital. Ni transformación ni cambio son posibles en los márgenes del sistema económico en el que vivimos.
Respecto a la crisis del Régimen del 78, Podemos se ha convertido en una apuesta por la regeneración del mismo. No solamente mantiene un programa que se opone a medidas que fueron coreadas por millones en la calle, como el no pago de la deuda, la expropiación de las viviendas vacías o la reforma agraria. Sino que se alinea con el PP, PSOE y Cs en una de las crisis más importantes en el régimen, el proceso catalán. Ha supeditado el derecho a decidir a la misma legalidad constitucional que la prohíbe, ha renunciado a incorporar siquiera el debate sobre la forma del Estado y se limita a una reforma constitucional de cinco puntos que no supone más que un lavado de cara. Podemos ha hecho esfuerzos por convertirse en un partido “respetable” para los grandes capitalistas, y como botón de muestra está la incorporación a sus listas del ex-JEMAD Julio Rodríguez, defensor de la OTAN.
Unidad Popular, por su parte, representa la “marca blanca” de IU. Un partido que comparte con PODEMOS un programa de tibias reformas económicas. Pero además, cuenta con un largo historial de convivencia con los partidos capitalistas y en las gestiones de recortes (como en los últimos años en Andalucía con el PSOE) y de relaciones orgánicas con la burocracia sindical, uno de los pilares del Régimen que impiden que la lucha obrera y popular intervenga en escena.
Por tanto, sea cual sea el resultado del 20D, es necesario construir una herramienta política anticapitalista, antipatriarcal y antiimperialista para l@s trabajadores/as, las mujeres  y la juventud, l@s de abajo, que ponga a las claras sobre la mesa que no hay salida sin las movilizaciones, sin la calle, sin que la mayoría de la población, l@s que trabajamos cada día, irrumpamos en el escenario de lo político. Solamente así podremos levantar un programa acorde con nuestras necesidades. Levantarlo y llevarlo a cabo.
 Es necesario levantar un programa anticapitalista, de ruptura en defensa de l@s trabajadores/as, que retome las demandas democráticas que se plantearon en las calles desde el 15M en adelante. Algunas medidas se adelantaron en la convocatoria al primer encuentro y en los debates que tuvieron lugar el 28-N en Málaga. Medidas fundamentales (dejadas de lado por PODEMOS y UP) como el no pago de la deuda, la nacionalización de la banca bajo control obrero, una renta básica universal e incondicional, la coordinación de las luchas y la denuncia a la burocracia sindical, plenos derechos para las mujeres, jóvenes e inmigrantes, contra la criminalización de la protesta social, en defensa del derecho de autodeterminación de los pueblos mediante la movilización independiente (y no de Artur Mas y los partidos de la burguesía catalana con quienes el proceso de autodeterminación está en callejón sin salida), entre otras.
En contraposición a la estrategia reformista de ocupar las instituciones como fin en sí mismo, el camino pasa por desarrollar la movilización obrera y popular y la autoorganización de l@s trabajadores/as. Y como una tarea urgente y crucial, combatir el fortalecimiento de las tendencias guerreristas, imperialistas, liberticidas y racistas en auge en el continente, y de las que el próximo Gobierno será fiel defensor.
Esto no va a ser tarea de uno ni de dos días. Toca seguir debatiendo, pero también seguir luchando y construyendo las resistencias desde ya. La siguiente cita, consensuada por los y las asistentes al encuentro, será en Madrid, alrededor de febrero de 2016 (la fecha definitiva se concretará en breve). Esta cita será un paso más en la construcción de una herramienta política para l@s de abajo. Una herramienta que debe comenzar a construirse desde ya, desde nuestras ciudades y barrios, nuestros pueblos, nuestros centros de estudio y de trabajo. Es urgente que nos pongamos manos a la obra. Con este objetivo, las organizaciones y personas comprometidas desde ya con el proyecto organizarán asambleas abiertas en los territorios y localidades para preparar el segundo encuentro y para discutir los aspectos programáticos, políticos y organizativos de una nueva alternativa que empiece a disputar políticamente el espacio popular para sacarlo del hipnotismo institucional en el que está sumido, retomar la movilización y darle objetivos anticapitalistas.
Queremos hacer un llamamiento a todos aquellos y aquellas que piensan que es necesario construir esta herramienta independientemente de lo que hayan votado el 20D. La crisis no va a acabar después las elecciones y tampoco lo harán las medidas de austeridad y los recortes de derechos. Tenemos que construir una alternativa y tenemos que hacerlo ya. No hay tiempo que perder.

martes, 19 de enero de 2016

Hoja quincenal de IZAR nº5: Después de las elecciones, ¿es la hora de los pactos?

Los resultados de las elecciones generales del pasado 20 de diciembre no dejan lugar a dudas. No habrá mayoría absoluta. Se trata del parlamento más fragmentado de la historia reciente. De ahí que cada uno empiece a sacar su calculadora para hacer cuentas.

PP: las cuentas que no salen...por ahora.
El PP de Mariano Rajoy ya ha hecho su propuesta: una gran coalición con el PSOE para tener un gobierno estable y poder defender la unidad de España y, de paso también, los intereses de los ricos. Para Rajoy, Pedro Sánchez ya no parece tan “mezquino, ruin y deleznable”. Al contrario, ve en el PSOE un aliado seguro para seguir defendiendo el Régimen nacido del 78, sus instituciones, así como los intereses de los que acaparan las riquezas, es decir los intereses de los capitalistas. Y no le falta razón. Así lo han hecho. En general, por turnos: ya sea mediante el ataque a las pensiones, las aprobaciones de las reformas laborales; o conjuntamente, reformando la Constitución española con el ya famoso artículo 135 que obliga el pago de la deuda frente a cualquier gasto público como pueden ser la sanidad o la educación y con la negación del derecho a decidir de los pueblos del Estado Español.

Pero aunque algunos barones del PSOE hayan defendido la propuesta de una gran coalición como en Alemania, Pedro Sánchez y la dirección actual del PSOE la ha rechazado categóricamente. Sin embargo eso no significa que no se vaya a dar nunca esa gran coalición, sino más bien que de momento al PSOE no le salen las cuentas.

PSOE: el pacto a la Portuguesa como posible solución.
A Pedro Sánchez no le salen las cuentas con la gran coalición. Esto no es debido a diferencias políticas insuperables sino más bien a que podría suponer, en estos momentos, para el PSOE una inmolación como ya le sucediera con anterioridad a su homólogo griego el PASOK (PSOE griego para entendernos) al formar una coalición de gobierno con el partido conservador griego de Nueva Democracia (el PP de aquí). Aún así la puerta de los acuerdos sigue estando abierta como demuestra el reciente pacto para investir a Patxi López como presidente del Congreso con el apoyo de PP y Ciudadanos, en la que el PSOE preside el Congreso pero a costa de ceder la mayoría de la mesa en el Parlamento al PP y Ciudadanos que se quedan con tres y dos puestos respectivamente de nueve en total.

La otra posibilidad que podía barajar el PSOE es la dejar paso a las elecciones anticipadas votando NO a la investidura de Rajoy. Sin embargo, ese escenario no interesa al PSOE ni al propio Pedro Sánchez que seguiría seguramente perdiendo votos y difícilmente resistiría en el cargo de Secretario General vista la guerra interna que parece sacudir al PSOE con Susana Díaz como alternativa. De ahí que haya tomado fuerza en estas últimas semanas la alternativa de proponer la conformación de un gobierno de izquierdas “a la Portuguesa”. Pedro Sánchez se lo ha tomado en serio y ha viajado hasta Lisboa para que António Costa (actual Secretario General del Partido Socialista Portugués y Primer Ministro del país vecino) le explique cómo consiguió, en un escenario parecido, arrebatarle el gobierno al partido conservador de allí montando un gobierno “progresista” con el Bloco de Esquerda (parecido a PODEMOS allí), el Partido Comunista Portugués (PCP) y los Verdes que dicho sea de paso ya han anunciado que se comprometían a abandonar la exigencia de salida de la OTAN y del Euro a la vez que António Costa afirmaba mantener el “pacto de estabilidad presupuestaria” o lo que es lo mismo seguir privilegiando el pago de la deuda en detrimento del rescate a las clases populares.

PODEMOS: más preocupado por seguir cogiendo votos de las bases del PSOE que por romper verdaderamente con el Régimen del 78 y sus instituciones.
PODEMOS ya ha demostrado en el pasado reciente (elecciones municipales y autonómicas) que no tienen ningún problema en apoyar gobiernos del PSOE. Hemos pasado de la consigna del 15M: “PSOE, PP la misma mierda es” al “entre el susto (PSOE) y la muerte (PP), me quedo con el susto” de Teresa Rodríguez. La propia Secretaria General de PODEMOS culpaba hace unos días a Susana Díaz de dificultar la consecución de una alternativa de gobierno a Rajoy.

En esta ocasión, PODEMOS parece preferir no tener que hacerlo. Sabe que unas elecciones anticipadas son un buen escenario para ellos. Sin embargo, tienen claro que quieren aprovechar la situación para seguir escarbando en los votos del PSOE y no dejar la puerta cerrada a un posible pacto. Por eso Pablo Iglesias afirmó hace unas semanas escasas que: “hay dos PSOE, uno que está con el PP y otro sensato que quiere avanzar. Nosotros le debemos tender la mano” así como que el derecho a decidir en Catalunya ya “no era una línea roja”. Sin embargo y a pesar de lo que diga Iglesias va a tener complicado renunciar a esa demanda ya que sus distintas marcas que se presentaron conjuntamente en Catalunya, País Valenciá y Galiza representan 27 diputados de 69. A ese baile también se a autoinvitado ya Alberto Garzón (UP/IU) mostrándose favorable a un gobierno con el PSOE como ya hicieran en el pasado en Andalucía o en Catalunya.

Más allá de la aritmética, lo que está claro es que no se combate contra la austeridad de la mano del PSOE. Una vez más, utilizando la formulación de un gobierno de izquierdas junto al PSOE, lo que se hace es confundir y crear falsas ilusiones a las millones de personas que votaron PODEMOS o UP/IU el pasado 20D depositando una verdaderas aspiraciones para acabar con los ajustes, el paro, la precariedad, la corrupción y por defender los servicios públicos o el derecho a la vivienda. A pesar de las presiones, es imprescindible decir, por un lado, que no se puede luchar contra la austeridad de la mano del PSOE y por otro, que tampoco se puede acabar con la austeridad sin acabar con el sistema capitalista como ya lo hemos podido ver en Grecia con el gobierno Syriza.

Mediante las instituciones sólo se podrá alcanzar como mucho un segundo acuerdo, una segunda transición. Pero esa segunda transición no dará respuesta a las legítimas aspiraciones de la gente trabajadora y de la juventud. Para ello sigue sin haber atajos. Sigue siendo necesaria la movilización sostenida de nuestro bando social, único capaz de imponer un programa coherente con nuestros intereses.

Revista de IZAR del mes de enero

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