lunes, 13 de abril de 2015
jueves, 9 de abril de 2015
Militantes de Anticapitalistas Andalucía denuncian que han sido expulsados por su postura en Podemos
El movimiento, heredero de Izquierda Anticapitalista (IA), se fracciona a cuenta de la postura ante el pacto entre Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias
La mitad de los militantes andaluces de Anticapitalistas (la antigua Izquierda Anticapitalista) fueron expulsados de la asociación, hoy integrada de facto en Podemos, hace algo más de un mes. Entre los expulsados están tres de los entonces cinco miembros de su ejecutiva autonómica. El motivo de la expulsión de casi 60 militantes es su oposición al pacto alcanzado por Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias con el fin de presentar una lista de unidad para la elección del Consejo Ciudadano Andaluz, según denuncian.
Son todos los miembros de la organización en Málaga y Granada, y gran parte de los de Almería, explican. La expulsión de estas personas, algunos con más de 15 años de militancia, y sus discrepancias con Teresa Rodríguez, también militante de Anticapitalistas, está vinculada al surgimiento de Andalucía desde Abajo, una lista a los órganos de dirección autonómicos alternativa a la encabezada por la gaditana.
Rubén Quirante, miembro de la ejecutiva andaluza hasta su expulsión el 21 de febrero, relata a eldiario.es Andalucía que la coordinadora federal de Anticapitalistas acordó su baja sin informarles del proceso con un mes de antelación, tal y como disponen los estatutos del movimiento. Según explica, él y sus compañeros fueron expulsados por oponerse al pacto alcanzado entre un sector de Anticapitalistas (capitaneado por Teresa Rodríguez) y Pablo Iglesias y su entorno.
"Nos oponemos porque entendemos, tal y como denuncia el sector crítico, que Podemos tiene una deriva a la instituciones y está creando falsas ilusiones, se está olvidando de sus orígenes y de la movilización sostenida en la calle". El ala crítica dentro de Podemos, vinculada a Izquierda Anticapitalista (IA), se dividió de esta forma entre los partidarios de rebajar el tono de las reivindicaciones internas para integrarse en un pacto con la dirección estatal, y una facción opuesta ante lo que consideran unas cesiones inaceptables.
Los miembros de esta facción, expulsada de Anticapitalistas, siguen vinculados a título individual a Podemos, donde se agrupan en la lista de Andalucía desde Abajo. Jesús Rodríguez, miembro de la ejecutiva de Anticapitalistas Andalucía y elegido parlamentario por Cádiz en las recientes elecciones autonómicas, no pudo responder este miércoles a las preguntas de este medio.
Integración en Podemos
Izquierda Anticapitalista, surgida como tal en 2008, se extinguió como partido político precisamente por las exigencias de la dirección nacional, contraria a que ocuparan cargos orgánicos personas con responsabilidades en otras organizaciones políticas. En enero de este año pasó a llamarse Anticapitalistas, se transformó en asociación y se integró en Podemos.
IA fue clave en el sostenimiento orgánico del nuevo partido, al que prestó su estructura en sus primeros meses de existencia. Su implicación fue determinante en Andalucía, donde los militantes de IA eran mayoría en muchos círculos de casi todas las capitales de provincia. Pero Teresa Rodríguez, su cara más visible, alcanzó finalmente un acuerdo para presentar una lista unitaria con el sector "oficialista". El testigo del ala más crítica fue entonces recogido por este sector, que le recrimina su supuesta tibieza para expresar el rechazo a la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta de Andalucía. El tono del comunicado es especialmente duro con ella: "Queremos dejar claro que nuestra expulsión es la consecuencia por defender unas posturas en el seno de Podemos diferentes a la de la actual dirección de Anticapitalistas y a las de la propia Teresa Rodríguez".
Este episodio visibiliza el desacuerdo de parte de las bases de Podemos con la estrategia pactista adoptada por Rodríguez, a quien acusan de gestionar un acuerdo "entre negociadores" más centrado en el reparto de cargos que programático o político. "Nos han expulsado por rechazar el
acuerdo de pasillo entre Teresa Rodríguez y Pablo Iglesias para conformar una misma lista de cara a la elección del Consejo Ciudadano Andaluz. Acuerdo que fue minoritario dentro del sector crítico de Podemos Andalucia. Nos han expulsado por defender un Podemos que rechace el pago de la deuda, defienda la reforma agraria o simplemente proponga expropiar a los bancos que han provocado esta crisis", se lee en el comunicado.
Según ellos, estas posiciones eran mayoritarias en Anticapitalistas Andalucía hasta que fueron expulsados. Con su salida forzada de la organización, creen que la dirección de Anticapitalistas intenta dificultar que se agrupen y que cristalice el descontento por la posición dentro de Podemos.
La ruptura se consumó el 21 de febrero, aunque se ha hecho pública ahora. "Entendíamos que hacerlo durante el periodo electoral podía ser negativo para Podemos, y no tenemos interés en hacer daño a Podemos", alega Quirante. Este martes, el consejo de garantías debía pronunciarse sobre las protestas formuladas por los expulsados, aunque estos no guardaban ninguna esperanza en una decisión revocatoria.
jueves, 2 de abril de 2015
Andalucía Desde Abajo tras las elecciones Andaluzas
Comunicado de Andalucía desde Abajo (ANDAMOS)
Tras las elecciones andaluzas:
Tras las elecciones andaluzas:
Rompamos con la austeridad y sus recortes
Desde Andalucía desde Abajo en Podemos (ANDAMOS)
hacemos una valoración agridulce de los resultados de las pasadas
elecciones andaluzas. Pensamos que podríamos haber conseguido mejores
resultados con un funcionamiento interno más democrático en el
desarrollo de las primarias, la confección de las listas electorales
provinciales, y la redacción del programa, que hubiera motivado más a
las bases del partido. Además, pensamos que el programa debería haber
reflejado más claramente la ruptura democrática y económica que
necesitamos en Andalucía, hablando claramente de medidas necesarias y
realistas como, por ejemplo, la reforma agraria, el impago de la deuda
ilegítima, una banca pública andaluza o una renta básica universal.
Por otro lado, la campaña electoral debería haber
sido diseñada para fomentar la autoorganización de los círculos en una
campaña de guerrilla que hubiera llegado a todos los rincones de nuestra
tierra con la ilusión y la frescura de las bases de Podemos. Aún así,
el 15% del pueblo andaluz nos ha votado y podemos hacer muchas cosas con
30 pies en el parlamento (15 escaños) y miles de pies en las calles.
Nuestras y nuestros parlamentarios deben ser un ejemplo de lucha contra
la austeridad y los recortes del PPSOE, estando al frente de las
movilizaciones y llevando la voz de los movimientos sociales y la gente
trabajadora explotada y oprimida al Parlamento.
Desde ANDAMOS exigimos a la representación de Podemos
en el Parlamento Andaluz que vote NO a la investidura de Susana Díaz en
todas las votaciones. No podemos apoyar con un SÍ, o mirar para otro
lado con la abstención. Frente a un gobierno neoliberal sabemos, como
nos ha demostrado la casta política andaluza durante más de 30 años, que
tras un retórica izquierdista, demagoga y populista se esconde una
política destinada a favorecer a los grandes capitales y los
terratenientes andaluces, al tiempo que se reparten las migajas entre la
gente de abajo.
Las políticas llevadas a cabo por el PSOE en
Andalucía han sido las políticas de los recortes, de los desahucios, de
la corrupción, de los despidos, de la represión frente a los que se han
movilizado y exigido sus derechos, de la sumisión a la Troika
privilegiando el pago de la deuda. Desde PODEMOS, no debemos generar
falsas ilusiones: las condiciones de vida actuales de los de abajo no se
cambian con un gobierno del PSOE.
Es de destacar el papel de la
dirección de Izquierda Unida apuntalando las políticas del PSOE en
Andalucía durante los cuatro años de gobierno conjunto. La dirección de
IU no solo ha contribuido a dar un barniz progresista y de izquierdas al
gobierno de Susana, sino que trabajó desde el primer día para
desactivar la movilización social y debilitar cualquier oposición de
izquierda que surgiese al gobierno del que formaba parte. Quienes
votaron a Podemos en estas elecciones lo hicieron con la esperanza de
que su voto sirviese de herramienta para echar al PSOE del gobierno. Y
si no logramos hacerlo desde las urnas, el compromiso que tenemos
delante es echarlos desde la calle, mediante la movilización. Podemos no
puede por tanto dar apoyo de ningún tipo por muchas condiciones que se
acepten ni tampoco abstenerse en la votación de un nuevo gobierno
andaluz del PSOE, que es responsable de la miseria y la situación de
emergencia social que vive nuestro pueblo.
En todo caso e independientemente de lo
que piense ANDAMOS, esta decisión debe tomarse previa consulta a los
círculos y las bases de Podemos.
Por otro lado, es urgente e
imprescindible poner en marcha un mecanismo de control democrático desde
debajo de la labor de las y los parlamentarios andaluces de Podemos.
Hay que poner en marcha un órgano político de control y
orientación del trabajo parlamentario para evitar la escisión entre la
esfera institucional y las bases de Podemos. Los círculos, y la gente
inscrita en general, deben estar informadas y poder decidir sobre lo que
dicen y votan nuestras parlamentarias y parlamentarios. Además, debe
establecerse un procedimiento que permita realizar votaciones en todos
los círculos y/o por Internet para las decisiones de mayor
transcendencia en el Parlamento.
Enfrentamos años claves para que la crisis la acaben
pagando quienes la han provocado. Debemos funcionar democráticamente,
desde abajo, y con ideas rupturistas tanto en los parlamentos como en
las calles y los centros de trabajo.
Andalucía desde Abajo
lunes, 30 de marzo de 2015
Elecciones Andaluzas. Para acabar con las políticas del bipartidismo sigue siendo necesaria la movilización de la gente trabajadora y de la juventud.
El bipartidismo
resiste...
Los resultados de las
elecciones andaluzas del pasado 22 de marzo siguen mostrando una
tendencia abierta en las elecciones europeas. El bipartidismo pierde
votos pero resiste. Si bien es cierto que el PSOE pierde cerca de 130
000 votos y el PP medio millón de votos con respecto a las
autonómicas del 2012, no es menos cierto que entre ambas
organizaciones suman 80 escaños de 109, lo cual supone el 73%.
Entonces sí, hay una tendencia que no ha desaparecido. Tanto el PSOE
como el PP pierden votos con respecto a 2012 pero sin embargo éstos
no se derrumban, sobretodo en el caso del PSOE que mantiene los
mismos escaños que en 2012 y gana las elecciones. Gobernar en
Andalucía y aplicar una política de recortes acorde con las
imposiciones de la Troika y estar inmerso en casos de corrupción
como los ERE's no parece haberles pasado factura. Si comparamos
incluso los resultados del PSOE y del PP en estas elecciones con los
resultados de las elecciones europeas nos damos cuenta que sacan
porcentajes muy parecidos. El PSOE sacó el 35,12% de los votos en
las europeas y el 35,43% en las autonómicas, mientras que el PP pasa
del 25,89% de los votos en las europeas al 26,76% en las autonómicas.
Se derrumba IU. No
resiste a PODEMOS ni a su política de pactos con el PSOE...
IU
es la gran derrotada de estos comicios. Pierde más de 150 000 votos
y pasa de 12 a 5 escaños. La política llevada a cabo por el
gobierno de coalición IU/PSOE habrá pasado factura sobretodo a IU
alejándola de su base social que ha mirado hacia PODEMOS. El
ninguneo del PSOE al romper el pacto unilateralmente al adelantar las
elecciones ha dejado a IU muy tocada ante su electorado. Al final, el
pacto con el PSOE no se habrá roto ni por el supuesto referéndum
prometido a las bases de IU para valorarlo ni por la gestión del
conflicto de la Corrala de la Utopía en Sevilla ni por los
diferentes presupuestos antisociales que se han ido presentando y
votando desde el 2012, sino por una cuestión puramente táctica por
parte del PSOE.
Mientras tanto PODEMOS
y C's irrumpen con fuerza en el parlamento andaluz
PODEMOS entra con fuerza,
pero no logra horadar la base social del PSOE, y pese a que consigue
por primera vez representación parlamentaria con 15 escaños
(14,84%), este resultado es visto como una derrota, pues no hace
mella en el número de diputados del partido de gobierno, aunque sí
a su puntal por la izquierda. C's entra fuerte haciendo de cesta de
los votos anticorrupción de la derecha, ganando gran parte de los
votos perdidos por el PP (unos 370.000) y consiguiendo 9 diputados.
La irrupción de C's ha roto la ficción de la transversalidad del
voto de PODEMOS que mantenía el equipo dirigente de Iglesias, y ha
situado a PODEMOS definitivamente en el campo sociológico de la
izquierda. Así, PODEMOS parece galopar en lo electoral sobre el
descontento hasta ahora abstencionista, sobre la base social de IU y
sobre un sector de votantes provenientes del PSOE.
La movilización
sostenida de los que sufren la crisis capitalista, un elemento
central para acabar con las políticas del bipartidismo.
Tanto
la dirección de IU ayer, como la de PODEMOS hoy, juegan a crear
ilusiones en el cambio social mediante las elecciones. Como si ya no
sirviera de nada la movilización de la gente trabajadora y de la
juventud. Como si la respuesta de los de abajo en la calle no fuese
ya necesaria. Han creado una falsa ilusión que consiste en hacer
creer que la situación que padece la inmensa mayoría de la
población debida a la crisis del sistema capitalista va a cambiar
únicamente mediante comicios electorales. No serviría ya de nada
luchar en la calle, ni construir movilizaciones unitarias como las
marchas por la dignidad, ni apoyar ni reforzar las huelgas en los
centros de estudio o de trabajo, ni tratar de hacer converger todas
esas resistencias y huelgas en una misma con el objetivo de construir
un gran movimiento de conjunto capaz de frenar las políticas de
recortes, de despidos y de corrupción del PSOE y del PP cuya única
brújula es enriquecer cada vez más a la clase capitalista.
De nuevo aquí no hay
atajos posibles...
La mejor forma de acabar
con las políticas antisociales del bipartidismo sigue siendo ayer
como hoy mediante la construcción de un movimiento de conjunto de la
gente trabajadora y de la juventud. Una organización que realmente
quiere acabar con el gobierno de Susana Díaz en Andalucía y de
Mariano Rajoy en el Estado Español debe encargarse de reforzar las
movilizaciones. No se puede en ningún caso limitar a esperar las
elecciones. La movilización sigue siendo la mejor herramienta que
tienen los de abajo para reconstruir la conciencia de clase de la
mayoría. De la misma forma que decíamos que no se pueden aplicar en
las instituciones, políticas de ruptura con los intereses de los
capitalistas sin una movilización por abajo y sin una presión de
los que producen las riquezas, también decimos que esa movilización
y agitación por abajo nos pondrá en mejores condiciones para
derrotar al PSOE y al PP en las urnas. Lo que hagamos en el futuro en
las instituciones debe seguir siempre esa brújula. La de reforzar
las luchas de los de abajo por un lado y la de aumentar la
inestabilidad de los de arriba por otro. En ese sentido, los 15
diputados de PODEMOS al parlamento andaluz deberían votar NO a la
investidura de Susana Díaz y someter dicha decisión al debate y
posterior votación en los círculos de PODEMOS.
viernes, 20 de marzo de 2015
ANDALUCÍA: LA “TROIKA” ADELANTA LAS ELECCIONES
Susana Díaz es una fiel reflejo de una política profesional que ha hecho
su carrera sobre la base de las políticas clasistas imperantes en
Andalucía. No ha trabajado jamás fuera del ámbito del Partido
Socialista. Su única meta es perpetuarse en el poder y seguir haciendo
políticas para sus amos: el capital financiero. Por eso una semana
después de aprobar los presupuestos de 2015 adelanta las elecciones casi
un año: para contrarrestar la caída libre de su partido, demostrada en
las encuestas, y para mitigar el repunte constante de Podemos a lomos de
su propia base electoral. La posibilidad inesperada de formar gobierno tras las elecciones de 2012 con IU, pusieron sobre la mesa varios aspectos centrales: 1) que el PP comenzó su hundimiento en Andalucía (perdiendo más de 400.000 votos respecto a las elecciones generales) sobre la base de la aplicación de las políticas de austeridad y recortes que sólo en 4 meses generaron miseria, despidos y desesperación en la clase trabajadora, 2) Que ese desencanto de la política fue a parar en gran medida a la abstención, pero también a Izquierda Unida, quien recibió 120.000 votos más respecto a los comicios anteriores, lo que posibilitó que pudiese formar gobierno con un PSOE que ya estaba en caída libre, y 3) Que existía en la población un desencanto generalizado, no hacia la política sino hacia un tipo de política concreta: aquella que estaba haciendo retroceder en décadas las condiciones de vida de la clase trabajadora y de las clases populares.
Balance del gobierno andaluz
Cualquier balance sobre el gobierno bipartito andaluz no puede por más que terminar en una única conclusión: el gobierno Díaz-Valderas se ha comportado como un alumno aventajado de la Troika.
Mientras IU acudía a las elecciones con el eslogan de “Rebélate”, menos de dos meses despúes, su líder en Andalucía, Diego Valderas, salía a la prensa como vicepresidente andaluz anunciando el recorte de más 2700 millones de euros. Al cabo de los años el recorte porcentual acumulado en educación y sanidad ha sido el mayor de todas las comunidades del estado: 8,6% y 10,8% respectivamente. En menos de dos meses la rebelión había cristalizado ya en decepción.
La esperanza depositada de miles de trabajadores y trabajadoras en el gobierno de Andalucía y especialmente en Izquierda Unida es ya una experiencia amarga, que como en otras ocasiones (el tripartit catalán o el cogobierno asturiano) ha terminado en derrota para toda la clase trabajadora y la juventud.
Los aprendizajes en estos terrenos pueden ser muy duros si queremos construir una política valiente que ponga fin a los recortes y que redistribuya las riquezas. El aprendizaje de las experiencias como el bipartito andaluz o incluso las de un gobierno griego que finalmente se condena a hacer más de los mismo, pueden ser la de que no existe política posible más allá de la austeridad y los recortes. No existe política más allá del capitalismo. De no haber aparecido otras nuevas fuerzas a la izquierda, la experiencia del gobierno PSOE-IU sería campo abonado para la derecha y sus nuevos rostros (Ciudadanos).
La irrupción de Podemos
Afortunadamente el voto decepcionado de la nefasta experiencia del gobierno andaluz tiene un nuevo destino: Podemos. Podemos, en menos de un año se ha convertido en la esperanza de mucha gente trabajadora y joven. Ha pasado de la nada a convertirse, según muchas encuestas, en la primera fuerza política del estado y en la tercera en Andalucía, en un escenario de un parlamento andaluz muy fragmentado en el que PP e IU perderían casi la mitad de su electorado y el PSOE obtendría el peor resultado de su historia. Vivimos momentos turbulentos en los que los resultados del 22M pueden ser como los de las últimas elecciones andaluzas: una sorpresa para todos.
Podemos ha recogido parte del capital político que se comenzó a gestar con el repunte de la movilización social nacida desde el 15 de mayo de 2011: luchas en empresas, mareas ciudadanas, movimiento anti desahucios, marea negra, huelgas estudiantiles, marchas por la dignidad, etc. En menos de un año, Podemos se ha convertido en toda una amenaza para los políticos tradicionales y en el enemigo nº 1 a batir. Un primer balance de Podemos nos dice que aún siguen abiertas muchas posibilidades en su seno que hacen que hablar de cualquiera de sus posibles trayectorias sea aún prematuro. Lo que sí podemos decir es que lo que pase dentro de Podemos va a depender en gran medida de lo que ocurra fuera. Sin una movilización fuerte en la calle de la juventud y de la clase trabajadora, Podemos podrá girar hacia posiciones posibilistas que frustren las expectativas de gran parte de las clases populares.
De hecho, la propia naturaleza de Podemos y su relación con la realidad social, han hecho que la propia esperanza que supone su gestación haya servido de freno de la movilización social, reforzando así en su seno las posturas más adaptacionistas al sistema. El programa de Podemos a las elecciones andaluzas así lo refleja, alejandose mucho del programa presentado a las elecciones europeas. Que hayan desaparecido cuestiones centrales como el no pago de la deuda ilegítima, nacionalización de la banca y resto de sectores estratégicos, la eliminación de la escuela concertada, la prohibición de los despidos en empresas con beneficios o la cuestión del reparto de la tierra, etc. no es si no consecuencia de la tendencia señalada más arriba y la relación entre el exterior y el interior. En ese sentido el programa de PODEMOS para las elecciones andaluzas muestra una tendencia que gira cada vez más hacia posturas reformistas que nada tienen que ver con medidas en ruptura con la lógica del sistema capitalista.
Perspectivas
Sin embargo, la realidad actual tanto dentro como fuera de Podemos se nos presenta por ahora aún abierta. La clase trabajadora y la juventud sufren unas políticas de retroceso que no tienen vuelta atrás dentro de los márgenes de este sistema. Un gobierno andaluz que pertenezca a estas mismas clases no tiene más salida que ser un gobierno desobediente. Las necesidades de la población y la propia naturaleza de la deuda, nos obligan a tener que suspender sus pagos para afrontar con esos recursos liberados todas las tareas en materia de creación de empleo, recuperación y mejora de los servicios públicos, derecho a vivienda, etc.
Un gobierno de los de abajo no puede por más que apoyarse en la movilización social para implementar sus reformas. Es impensable pensar que sin esa presión un gobierno puede llevar a cabo el programa necesario para revertir las lógicas de las políticas de miseria. La presión y el chantaje de las organizaciones de la Troika, hacen necesario que una política de tranformación social, necesariamente cuente con dos patas: una dentro de las instituciones y otra, más importante aún, en la calle, que funcione como una verdadera olla a presión que haga mover los engranajes de una política transformadora. Eso significa que PODEMOS debe convertirse en una herramienta que tenga como prioridad a parte de ocupar las instituciones aumentar el nivel de conciencia de la gente trabajadora e implantarse en si seno. Ya que sin la movilización y organización de l@s que producimos las riquezas es imposible pensar en un cambio real para los de abajo.
Revista de "Anticapitalistas" del mes de marzo
Ya puedes descargar la revista de "Anticapitalistas" del mes de marzo. Pincha aquí
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



