martes, 5 de abril de 2016

Huelga estudiantil. Gobierne quien gobierne: sólo la movilización defenderá nuestra educación

Como llevamos viendo desde hace ya demasiado tiempo, la situación de la educación pública en el Estado Español es cada vez más complicada. Cada año, miles de estudiantes son expulsadas de la universidad por no poder pagar sus tasas, llegando este curso, desde el tasazo, a unas 70.000 estudiantes fuera de las aulas por motivos económicos.

La implantación de la LOMCE y el 3+2 no hace más que empeorar las condiciones de vida del estudiantado. El aumento de las tasas, el empeoramiento de las condiciones de los centros de estudio, de las calidades educativas en general, la segregación que genera la LOMCE, etc., concluyen en una elitización de la educación, dejando a las hijas de las trabajadoras en una situación cada día más difícil de cara a poder acceder a una educación de calidad.

En respuesta a esto, el movimiento estudiantil debe dar una respuesta contundente para tratar de tumbar todas las reformas y recortes que se están llevando a cabo por toda la serie de gobiernos que han pasado por el Ejecutivo. El pasado 3 de marzo se dio el primer paso tras las elecciones del 20D para mostrar que ni el pacto C’s – PSOE ni un hipotético gobierno “progresista” será la solución para nuestros problemas. Sólo la movilización y la organización podrán hacer frente a los ataques que sufrimos las estudiantes de clase trabajadora. Con diferentes respuestas a nivel estatal, las estudiantes hemos dado una pelea importante, pero que sólo ha sido el inicio. Esta movilización nos permite, como muchas anteriores, generar un movimiento estudiantil mucho más amplio, fuerte y organizado.

Además, esta huelga tenía un carácter especial por la situación política actual. Los pactos y la falta de gobierno hacían y hacen que sea un momento oportuno para presionar. Sin embargo, esta lucha no puede quedar en una sola fecha como el 3 de marzo, sino que necesitamos darle una continuidad a esta pelea, para salir cada vez más fuertes y más organizadas. Por eso es necesario secundar y construir la huelga convocada los días 13 y 14 de abril a nivel estatal. La necesidad urgente de tumbar el 3+2 y la LOMCE no nos permite frenar este movimiento.

La convocatoria de todas estas huelgas y movilizaciones nos muestra que el movimiento estudiantil tiene una necesidad de lucha importante, pero no obtiene una respuesta adecuada con las organizaciones estatales estudiantiles que hay en la actual

idad. Las diferentes fuerzas estudiantiles convocan fechas por su cuenta sin consensuar y sin buscar una unidad en la lucha. Por lo tanto, las estudiantes no tenemos un espacio estatal de debate desde el que empujar todas juntas contra los ataques a la educación pública. Es necesario unificar de manera progresiva las distintas fechas y campañas, de forma que el

movimiento estudiantil vaya generando una coordinación y una unidad a nivel estatal que termine en un sindicato unificado que permita al movimiento crecer y autoorganizarse.

Para construir esta unidad debemos empezar a construir iniciativas concretas y espacios de debate y construcción colectiva para intervenir en el movimiento estudiantil. Por ejemplo, deberíamos caminar hacia un encuentro hacia el que los distintos sindicatos, asociaciones, asambleas, etc., y estudiantes en general, deben caminar, de forma que se pueda ir avanzando hacia esta unificación de la lucha.

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sábado, 26 de marzo de 2016

ANTE LOS ATENTADOS DEL 22 DE MARZO EN BRUSELAS

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR
La mañana del martes 22 de marzo fueron asesinadas 30 personas en un atentado suicida en el aeropuerto de Bruselas y en la estación de metro de Maelbeek con la misma firma yihadista que el de París. Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR mostramos nuestra solidaridad con todas las víctimas y sus familias, así como con el pueblo belga.
El Daesh cumple sus amenazas y golpea el pleno corazón de la Unión Europea, la misma que anteayer firmaba un acuerdo de deportaciones de refugiados y creer así solucionar la mayor crisis migratoria desde la IIª Guerra Mundial. A los gobiernos habría que recordarles, más allá de su eurocentrismo, el atentado en Estambul hace unos días y el bombardeo ruso sobre Raqqa. Nada más lejos de la realidad, estos dos hechos aislados están interconectados pues sus políticas se retroalimentan: las políticas belicistas sembradas durante la última década en Oriente medio han nutrido en Irak y Siria un avispero que ha obligado a huir a miles de personas.
Conviene echar la vista atrás y recordar que las medidas activadas por el gobierno Hollande en Francia y en toda la UE tras los atentados en estos meses, como el mismo estado de emergencia, responden a un interés de clase preciso y no han hecho más que limitar las libertades y azuzar la islamofobia y el racismo sobre la población, a la vez que señalar indirectamente que el enemigo y próximo yihadista viene desde Lesbos a través de nuestras fronteras.
Los conatos de suspensión del Espacio Schengen por parte de algunos países, las declaraciones de los gobiernos polaco y húngaro, el reforzamiento de vallas en Macedonia, Eslovaquia y Austria, el ascenso del Frente Nacional en Francia, los resultados electorales de Alternativa para Alemania en ese país y los brotes neonazis en el estado español son cerillas que no dejan de encender odio y asfixia y que han cristalizado en un acuerdo con Turquía que nos retrotrae vergonzosamente a épocas pasadas.
Seguimos sin tener ninguna confianza en los gobiernos y organizaciones políticas europeas y del estado español que justifican las intervenciones imperialistas, el control marítimo de las islas griegas por parte de la OTAN y esta política internacional de aplauso a las deportaciones masivas y pisoteo de los derechos humanos que dicen defender.
Rechazamos todo pacto antiyihadista que propone soluciones militarizadas o que a la vez habla de “Europa de los valores y patria de personas libres”. La lucha por la libertad y la verdadera paz no pasa por la reforma de la Alianza Atlántica ni por la humanización del sistema capitalista. Es el momento de reconstruir un movimiento antiguerra unitario y de clase, de solidaridad con las y los refugiad@s y una internacional de los pueblos trabajadores del mundo.
Los gobernantes repiten desde hace años que la UE está en guerra contra el terrorismo. Se les olvida sin embargo que se la tienen declarada a los pueblos y la clase trabajadora europea y a cualquier lugar del mundo donde pueda sacar beneficio de algún tipo.
Las guerras son vuestras, l@s muert@ nuestr@s.

lunes, 7 de marzo de 2016

COMO CADA 8 DE MARZO, FEMINISMOS CONTRA EL PATRIARCADO Y EL CAPITAL

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR por el 8M, día internacional de la mujer trabajadora
Un año más, celebramos el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, y también un año más sentimos la responsabilidad de recordar que desgraciadamente para nosotras las mujeres hay más motivos de duelo que de celebración en este día.
El lema elegido este año por ONU Mujeres es: “Por un planeta 50 – 50 en 2030: demos el paso para la igualdad de género”. Sin embargo, son muchos los pasos que habría que dar para alcanzar esa igualdad de la que hablan.
Con una situación internacional en la que las mujeres seguimos llevándonos la peor parte tanto a nivel social como económico y político, pensamos que la única forma en la que podría darse una situación de equidad entre hombres y mujeres sería sustituyendo el sistema mismo en que vivimos.
Desde prácticamente nuestro nacimiento, y a lo largo de todo el mundo, se nos somete a diario a diversas formas de terror y violencia que nos condicionan para volvernos dóciles, sumisas e insignificantes. Mutilaciones, violaciones, malos tratos físicos y psicológicos están a la orden del día casi tanto como hace 50 o incluso 100 años.
Los gobiernos crean leyes que tratan de paliar los síntomas que nos afectan, pero unas veces por falta de valentía al aplicarlas y otras por falta de voluntad, resultan escasas e insuficientes. La enfermedad de la desigualdad sigue instalada en nuestras vidas debido al sistema patriarcal imperante, que por otra parte (no nos engañemos) no dejará de perjudicar a las mujeres a base de reformas legales.
No debemos olvidar que las crisis económicas afectan de una manera especialmente cruenta a los miembros más desfavorecidos de la sociedad, entre las que sin duda nos encontramos las mujeres. Vivimos en un sistema capitalista en el que la igualdad real entre hombres y mujeres no es posible, ya que está creado y configurado para apoyarse en el patriarcado y alimentarse de él.
A diario oímos noticias de la situación de indefensión de las mujeres y niñas que huyen de las zonas de conflicto buscando asilo político en otros países; suelen ser objeto de desapariciones, robos, violaciones y todo tipo de violencias. Sin embargo, no por vivir en esta parte del mundo nos libramos del terrorismo machista. La semana pasada nos horrorizaba comprobar cómo en tan solo 48 horas cuatro mujeres fueron brutalmente asesinadas por hombres (3 de ellas en la provincia de Málaga, donde el alcalde es ya tristemente conocido por sus desafortunados comentarios quitándole hierro al tema de la violencia machista) y los medios apenas se hicieron eco de sus muertes ni de las terribles circunstancias en las que se produjeron. Desgraciadamente, los crímenes contra mujeres no son tan mediáticos como cualquier partido de fútbol, por ejemplo.
Pero soportamos muchos otros tipos de violencias aparentemente menos visibles y sin embargo mucho más frecuentes y generalizadas en nuestras vidas. Somos nosotras las mujeres las que sufrimos un mayor índice de desempleo, peores condiciones en el caso de tener trabajo, y menores probabilidades de promocionar en él. Por no hablar de las mujeres inmigrantes, que son de los grupos más vulnerables para sufrir la explotación laboral, junto con una doble discriminación, pues han de afrontar la dura opresión que supone la xenofobia, así como por la mera condición de ser mujer.
Somos nosotras las que asumimos normalmente el papel de cuidadoras en el caso de tener hijos/as o familiares dependientes. Somos las mujeres las que tenemos que aguantar que se nos diga qué podemos hacer y qué no con nuestros cuerpos en el caso de embarazo, y sin embargo somos las que hemos de readaptar nuestras vidas en mayor medida en caso de maternidad.
Está sobradamente demostrado que aplicando reformas legales no conseguiremos superar la desigualdad si no se acompañan de verdaderas medidas educativas en los centros públicos de enseñanza, programas de igualdad efectivos en los centros de trabajo, y auténticos planes de integración de la mujer en la vida pública para asegurar nuestra presencia y capacidad de influencia en las instituciones. Todo esto, sin embargo, supone solo un paso hacia el fin de la opresión de la mujer ya que, mientras los mercados rijan nuestras vidas y dicten las leyes, las desigualdades existirán necesariamente.
Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR queremos hacer un llamamiento a la movilización para que este 8 de marzo no se quede solo en un día de lavado de cara de ayuntamientos y gobiernos centrales. Interpelamos al conjunto de la clase trabajadora para que salga a la calle exigiendo igualdad entre las personas, sean de la raza, condición sexual o cultural que sean, y por ende, a mantener esa movilización de una manera continua y organizada hasta que llegue el día en que no sea necesario luchar por tener los mismos derechos unas que otros.

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